miércoles, agosto 24, 2016

Land Rover Defender 110 "Endesa" (1:43)

Gregorio González es, aunque nos veamos poco, muy poco -culpa mía, no paso por el local de la Asociación de Maquetistas de Tenerife, de la que es el presi-, un amigo. De esos amigos que haces porque compartes una afición y luego vas descubriendo que descubres otras. Las pelis del oeste no, pero correr creo que sí. Es, además el artífice de que siga habiendo una llamita en esto del modelismo en la isla, porque modelistas habemos, a tropecientosmiles, pero cada quien en su cueva.

Y esto no es peloteo (¡aaandaaa! ¡qué ya sé que lo estás pensaaando!), lo mismo diría de Fulanito o Menganito si fueran el corazón de una Asociación que pelea por mantener visible un hobby tan atractivo. Y por supuesto es modelista. Pero de esos que ni recuerda bien ni cuándo ni qué maqueta hizo primero, pero por los años que hace. Además de modelista extraordinario creo que destaca por la originalidad de muchas de sus creaciones (y esto es mi opinión subjetiva, lo sé).

Dicho todo lo cual, que no resulta lisonja gratuita, que no necesito escanciar por ahí, sino opinión sincera, les muestro una de sus últimas creaciones, de la que le he pedido permiso para compartir en este blog. Una transformación de un diecast de gama baja en escala 1:43, quizás sea de Cararama, porque él no lo recuerda, pero esta marca está entre el juguete y el modelo coleccionable y tiene cosas muy atractivas con unas terminaciones más que buenas.

La transformación se hizo para emular un vehículo que el propio Gregorio ha conducido para ENDESA y que usa el departamento de Subestaciones Eléctricas. Se requirieron las adaptaciones necesarias, pintura y calcas nuevas para los detalles de logotipos y matrícula, más una base que recrear los caminos y pistas que habitualmente recorren estos vehículos en su quehacer diario. Algunas fotos se hicieron con fondos fotográficos que reproducen, precisamente, esas zonas de medianías en el sur de Tenerife tan características. Sin duda, un trabajo exquisito que muchos coleccionistas 1:43 babearían por tener en sus vitrinas.






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viernes, agosto 19, 2016

Consejos de un conductor de hace 50 años

Al nuevo conductor:

La suerte es un factor muy importante en la conducción de un vehículo, pero teniendo siempre presente el dicho popular tan conocido de "que San Cristobal, Patrón de los automovilistas, se baja del coche al sobrepasar los 70 km/hora".

La prudencia en el conductor debe imperar siempre en todo momento, principalmente cuando circula en las aglomeraciones de público, en los cruces, en las curvas y en los adelantamientos.

El conductor no debe distraerse cuando conduce y estar siempre correcto con los demás usuarios de la vía y atento a las señales de circulación.

También ha de observar con exactitud las preferencias de paso, y muchas veces, por cortesía, ceder el paso a los que se acercan por su izquierda.

No debe confiarse demasiado cuando vea a los ciclistas, como también a los motoristas que marchan por su derecha, y especialmente cuando éstos van en doble fila.

Cuando encuentre niños al borde de las aceras o en las calzadas de las calles o caminos, desconfíe siempre de la actitud de ellos, pues por su inconsciencia o atolondramiento, de improviso pueden presentarse delante de su vehículo; por lo tanto, la prudencia debe ser superior en estos casos.

En muchos conductores se observa que tienen mucha prisa, marchando con velocidades superiores a los 100 km/hora, y cuando entran en una curva cerrada o badén tienen que frenar con violencia, y en la mayoría de los casos a estos mismos se les ve parados tranquilamente delante de un bar degustando una cerveza. Sin embargo, aquellos conductores que llevan una marcha constante y prudencial, que no pasan de los 70 a 80 km/hora, llegan siempre a su destino sin accidentes y sin peligro.

Y últimamente le haré observar que si se le para el motor, tiene avería o dificultad en la marcha, arrímese, si le es posible, fuera de la calzada o donde no interrumpa el tráfico; tranquilice sus nervios; si puede fúmese un cigarrillo y medite la posible causa de su avería, «carburador o encendido», y, solucionada la causa, nuevamente circule con la máxima prudencia y será feliz como lo soy yo cuando conducto mi automóvil después de tantos años, sin accidente.

Páginas 141 (imagen) y 142 (texto) del manual El examen de conductor: carnet de chófer. Edición número 19, de 1962. Redactado por Juan Senent Ybañez y editado bajo su propio nombre. Impreso en Valencia en Tipografía Moderna, actualmente Artes Gráficas Soler SL.

Bajo el lema un dibujo enseña más que cien palabras se imprime esta «moderna y actualizada» obra, notablemente mejorada y aumentada con las últimas disposiciones vigentes de circulación y señales, incorporando 708 grabados e ilustraciones, la inmensa mayoría en blanco y negro, que son una deliciosa visión y espejo histórico de lo que eran las carreteras españolas en los primeros años de 1960.

Título original de la página 142, Consejos de un conductor de hace 50 años al nuevo conductor.

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jueves, agosto 18, 2016

Reinventarse, tu segunda oportunidad

Leí este libro en marzo de 2011, cuando publiqué esta pequeña referencia, en el blog de ArteCar24. Hoy, más que creer en segundas oportunidades sé que cada minuto es una oportunidad en sí misma. Una nueva, única, irrepetible e insondable nueva oportunidad. Que lo puedes ver así, o no, según sea de tu gusto en este momento. Pero que lo es, lo es. :)



Las cosas nunca suceden porque sí. Cada vez estoy más convencido. No estabas allí, en aquel preciso momento, por casualidad sino por un cúmulo de circunstancia. En cierta manera, lo admitamos o no, nuestras decisiones, a su vez influenciadas directamente por nuestras expectativas y éstas por los pensamientos que lanzamos íntimamente a las bases de nuestras creencias, constituyen el mapa misterioso que arrastran el presente hasta ese lugar.

De eso precisamente va Reinventarse, tu segunda oportunidad, de Mario Alonso Puig, editado por Plataforma Editorial, un librito de 170 páginas que no viene a contar nada que otros muchos autores centrados en el conocimiento personal y la superación no hayan dicho antes. Pero al mismo tiempo es una excelente obra por la sencillez de su mensaje y por su capacidad de sintetización. Lo que Puig trasmite no es el resultado de un estudio académico ni producto de una revisión sistemática de la literatura existente. Nace de la propia experiencia. Esa es la impresión.

Podría ser el libro ideal para leer en alguna de las renombradas crisis de la edad adulta. Aquella que da cuando se cumplen treinta años y uno se da cuenta de la pérdida definitiva de la adolescencia; o la de los cuarenta, cuando has comprendido que, definitivamente, las riendas de tu vida están en tus manos, quieras dirigir los caballos que te empujan o prefieres mirar a otro lado y hacer como que no no te das cuenta.

El autor incide en que son las palabras y los pensamientos, producto de nuestras creencias, originadas en nuestra historia personal, la que limita o amplifica nuestro potencial. Es cierto. La historia de nuestra vida no es sino el producto de un cúmulo de interpretaciones. Las experiencias parecen ser inexorables, llegados a ese lugar y ese instante en que suceden. Son como olas imparables. Nos arrastran y en ese momento decidimos sucumbir o surfear nuestra propia historia.

Si hay algo que nuevo que me ha aportado, personalmente, esta pequeña obra, es la proposición de que el pasado no es estanco. No es un archivo inamovible clasificado en algún lugar de nuestro cerebro con el atributo de sólo lectura. Más bien al contrario, siendo como es una acumulación de interpretaciones, es posible desde nuestro presente, recrear éxitos y fracasos de nuestra historia personal afrontándolos desde nuevas ópticas. Aprender a ver lo que creemos recordar como cierto con otros ojos con el objetivo de desnudar lo que resulta doloroso limpiando así de nuestro pasado aquellas conclusiones que sólo nos trae daño y limitación al presente. Máxime cuando en cierta manera aquellas interpretaciones almacenadas con el tiempo tienden a colarse en nuestro futuro a través del condicionamiento de las decisiones y actos en nuestro presente.

Comprender que el pasado no es un cúmulo de bases sólidas sobre las que construir un presente sino un inestable sistema de arenas movedizas permite al navegante, al onironauta que desea reconstruir su visión del mundo, que busca la consciencia plena de su aquí y ahora, pasar de ser una víctima de sus prejuicios a poseer la llave de sus emociones. Permite acceder por fin al perdón de los pecados que promulga el cristianismo, naciendo no en algo impersonal y distante sino en lo más íntimo de nuestro ser. Observar lo que fue y permitirse admitir y digerir aquello, lo que ya no es el ahora, para poder actuar con mayor libertad en ésto, el presente.

Como conclusión, las palabras del autor:
Tenga muy presente que entre cualquier hecho que ocurra y su respuesta emocional estará siempre su forma de evaluar esa situación. Más importante que hacer interpretaciones aparentemente lógicas es hacer interpretaciones que nos ayuden en vez de anularnos.

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miércoles, agosto 17, 2016

Ese "aquel" que perdieron nuestros coches

Artículo original escrito en el blog de ArteCar24 en noviembre de 2010 basado en “Mascotas sobre el capó” publicado en la web de ArteCar24 en febrero de 2008. Información técnica de la página inglesa Mascot Mania y del libro técnico Logos de coches de Giles Chapman, editado en España por OCEANO.



Pegaso, Amilcar, Francia, mascota
usada entre 1926 y 1938.
Goddess, Buick, Estados Unidos,
versión de mascota utilizada en 1933.

Hay algo que falta en el automóvil moderno, se perdió por el camino y no creo que se vuelva a recuperar. Es ese sabor a recuerdo que el automóvil clásico te deja en la mirada cuando tienes la suerte de admirar alguna rara pieza en alguna concentración.

Quizás sea cierto romanticismo; puede que se idealice una época y a unos hombres; o porque que ya nunca se verá a un escultor modelando la mascota de una marca, el espíritu que abandere el diseño y la innovación. O puede que la aventura desapareciera con el asfalto, la electrónica y los diseños hechos con fotocopiadora.

No sabría decirte qué es, pero sé que vuelvo a encontrar ese sabor en esos seres mitológicos fabricados en bronce o latón adornando aquellos imponentes radiadores.



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